La esperanza, aquella que hiere tus sentidos.


Uno de los primeros libros que recuerdo leer y los cuales realmente aprendí y disfrute, sin mencionar que comencé a formas mis hábitos de lectura, fue El caballero de la armadura oxidada, excelente libro por cierto, lo recomiendo, con la típica portada enfocada a niños o algo parecido, resulta tener mucha más profundidad de la que uno se imagina.

El detalle es, que en un momento de la travesía de este caballero de la armadura oxidada, se encuentra con una paloma, si mal no recuerdo era una paloma… La cual le dice algo como que el esperaba lograr su cometido, esperaba, palabra clave, y por tanto, si algo sucedía y no lo lograba, se sentiría defraudado, se sentiría desdichado e intentaría buscar una explicación, tal vez dicha explicación no existía, su desdicha e infortunio provenían solamente del hecho de que el Esperaba algo.

Los animales no esperamos nunca nada <le dijo>, sólo vivimos, y es por eso que nunca nos sentimos defraudados, no conocemos la desdicha o el infortunio, no entendemos lo que es sufrir por algo fallido, o un plan que salio mal, porque nunca esperamos nada.

Hasta este día, aun recuerdo lo que esa entupida paloma dijo, ¿o era un conejo? En mi cabeza ahora hay un conejo alado, excelente. El detalle está en que, podemos vivir la vida, exactamente como lo hacemos, incluso si dejamos de esperar. Tenemos esperanzas en el amor, y cuando algo no funciona, se crea la tristeza/melancolía (ejemplo trillado pero siempre útil), melancolía de una imagen mental, de tu esperanza, tenemos esperanzas en planes, ideas, designios, en miles de cosas.

Se podría incluso decir que prácticamente toda tristeza proviene de una esperanza, aunque es un poco más complicado que eso.

Así que es simple, ¡vive la vida! sin esperanzas de cosas que muchas veces están fuera de tu control. Pero también aviva esa esperanza que te hace sonreír, teniendo siempre presente que estás construyendo un castillo de arena tal vez muy cerca del oleaje.

Image


Leave a Reply