Miedo.

Tengo miedo. Tengo miedo de eso que desconozco, de aquello que se oculta de mi humilde entendimiento. Me asustan las sombras que mis ojos no reconocen Del futuro que sólo sombras es. Me aterra el descontrol de lo aleatorio que poco o nada controlamos. Y sonrio porque así como inspira miedo en mi ser También …

Esperanza en el vivir de mis sueños.

  No puedo hablar por nadie más. Pues en mi mente no existe recuerdo de algún otro más que yo mismo.  No puedo decir que los demás sienten como yo, ni que sus colores tienen el mismo matiz.  Desconozco en su totalidad las maravillas que sus ojos admiran, pues sólo conozco las luces que ven …

El jodido conformismo que mata la prosperidad.

Ese momento en el que piensas “bueno, es mejor que nada“, porque obtuviste una calificación “decente”, porque compraste un producto parecido al que deseabas, porque la oferta es peor de lo que esperabas, pero… “Es mejor que nada”. El conformismo mata, puede que no salga de titular en el periódico, ni de titular ni de nada, …

Lo atractivo de lo desconocido.

Escuchaba una canción, tiene dos oraciones en francés, una al comienzo y otra a mitad de la canción. Esas dos frases para mi, aumentan muchísimo mi aprecio por la canción. Entre frustración y atracción decidí buscar su significado, y bueno, en que lenguaje eran, aunque asumía que francés. La segunda frasé significa -uno, dos, tres, cinco-. Uno, dos, tres, cinco. …

Suenas extrañamente familiar…

Suenas como aquella vieja canción de la que nadie recuerda la letra, pero todos tararean. Suenas como aquel familiar sonido que extrañamos en nuestros oídos y no sabemos replicar. Suenas como un peculiar roce de cuerpos en un intrincado abrazo lleno de amor y fugitivo del tiempo.

La complicidad de tus ideas.

Existe ese momento en el que en tu cabeza viven juntas tantas ideas y pensamientos que parecen armar una gran fiesta a la que no estas invitado, te rechazan en la puerta y ninguna de ellas quiere salir a darte un aventón. Lo gracioso es que tú mismo eres el que planeo la fiesta, entregó las invitaciones, y ahora …

La realidad puede llegar a ser muy fragil.

Esa realización de que las cosas tal vez no estén tan bien como aparentan serlo, estarlo . Esa realización de que el techo que te mantiene seco, tu mundo entero, se sostiene sólo por una endeble viga de un material creado sólo con esperanzas. Con las posibles lágrimas de tus ojos. Tan sólo si te dieses cuenta del peligro …